
60 min
Fácil
6 personas
Remoja las arvejas: Enjuaga las arvejas partidas bajo el chorro de agua y déjalas en remojo durante al menos 30 minutos. Este paso ablanda la legumbre y reduce el tiempo de cocción, además de ayudar a que la sopa quede más suave.
Prepara la base: Pica la cebolla, la zanahoria y el apio en cubos pequeños, y muele finamente el ajo. Luego calienta el aceite en una olla grande a fuego medio y sofríe las verduras durante 5 minutos, hasta que la cebolla esté transparente y comiencen a soltar su aroma.
Suma las arvejas y el caldo: Escurre las arvejas y agrégalas a la olla junto con el caldo de verduras. Revuelve bien para integrar todo y espera a que rompa el hervor. En ese momento, baja el fuego para que la cocción sea suave y pareja.
Cocina a fuego lento: Deja hervir suavemente durante 40 a 45 minutos, revolviendo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo. Las arvejas estarán listas cuando se deshagan con facilidad y la sopa tome una textura espesa y cremosa.
Ajusta y termina: Prueba la sopa y corrige la sazón con sal y pimienta a tu gusto. Si quieres una textura más cremosa, tritura una parte con la minipimer y deja el resto con algunos trocitos. Sirve bien caliente en platos hondos y acompaña con pan tostado.
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