
Limpia los camarones: Comienza pelando los camarones y retirando la vena oscura del lomo con la punta de un cuchillo. Guarda las cáscaras y las cabezas, si las tienen, porque las usarás para darle sabor a la sopa. Mientras tanto, deja los camarones pelados en el refrigerador.
Dora las cáscaras: Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio-alto y agrega las cáscaras y cabezas de los camarones. Cocínalas durante unos 5 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que tomen un color rojizo y comiencen a soltar su aroma.
Prepara el sofrito: Baja a fuego medio y agrega la mantequilla junto con la cebolla, la zanahoria y el apio cortados en cubitos. Sofríe durante 6 minutos, revolviendo para que las verduras se ablanden. Luego incorpora el ajo picado y la pasta de tomate, y cocina por 2 minutos más.
Agrega el coñac y el vino: Vierte el coñac en la olla y deja cocinar durante 1 minuto, revolviendo con una cuchara de madera para desprender los sabores del fondo. Después añade el vino blanco y cocina durante unos 2 minutos más, hasta que el líquido se reduzca a la mitad.
Prepara el caldo: Agrega el agua, el arroz crudo, el laurel y la paprika. Revuelve bien y, cuando comience a hervir, baja el fuego y tapa la olla. Deja cocinar durante unos 25 minutos, hasta que el arroz esté muy blando y las verduras hayan soltado todo su sabor.
Licúa y cuela la sopa: Retira la hoja de laurel y deja que la preparación se entibie un poco. Luego tritura todo, incluyendo las cáscaras, con una licuadora resistente o un mixer, hasta que quede lo más fino posible. Pasa la mezcla por un colador fino, presionando con una cuchara para extraer el caldo y eliminar los restos de cáscaras. Después devuelve el líquido a la olla limpia.
Agrega los camarones y la crema: Corta los camarones pelados en trozos pequeños, dejando algunos enteros para decorar. Incorpóralos a la sopa junto con la crema y cocina a fuego bajo durante 3 a 4 minutos, sin dejar que hierva, hasta que los camarones estén rosados, opacos y bien cocidos.
Condimenta y sirve: Prueba la sopa y ajusta la sal y la pimienta blanca a tu gusto. Finalmente, repártela en platos hondos y decora con los camarones enteros que reservaste, asegurándote de que también estén cocidos. Sírvela bien caliente para disfrutar de su textura cremosa y su sabor a mariscos.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha