
20 min
Fácil
12 personas
Prepara los ingredientes base: Lava y pela la zanahoria, luego rállala finamente. Mientras tanto, cocina la quínoa en 150 ml de agua caliente durante 12 a 15 minutos, hasta que esté suave y el agua se haya absorbido por completo. Cuando esté, lista déjala enfriar.
Ablanda los dátiles: Si los dátiles están duros, colócalos en un bowl con agua caliente durante 10 minutos para suavizarlos, luego escúrrelos bien antes de usarlos.
Procesa la mezcla: Una vez listo lo anterior, lleva la zanahoria rallada, la quínoa cocida, los dátiles, la esencia de vainilla y las semillas de chía a una procesadora. Después, tritura todo hasta obtener una pasta húmeda y fácil de manejar.
Forma los bombones: Toma pequeñas porciones con una cuchara y forma bolitas del tamaño de una nuez usando las manos.
Cúbrelos con coco: Pon el coco rallado en un plato y pasa cada bolita por encima hasta cubrirla por completo.
Refrigera y sirve: Guarda los bombones en el refrigerador por al menos 2 horas, así toman mejor consistencia y los sabores se equilibran.
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