1.Lava muy bien el pepino, ya que lo ocuparemos con cáscara.
Corta el pepino con una mandolina, para que quede muy delgado.
Aliña con jugo de limón, sal y pimienta, y no olvides poner alcaparras y queso parmesano rallado
¡Voilá! Simple, delicioso y muy nutritivo.