
45 min
Fácil
6 personas
Prepara la base del cheesecake: Coloca las galletas en la procesadora junto con 4 cucharaditas de aceite de coco previamente derretido y procesa hasta obtener una mezcla homogénea y moldeable. Luego, vierte esta preparación en un molde pequeño de silicona, presiona bien para compactar y lleva al refrigerador mientras continúas con el relleno.
Mezcla los ingredientes del relleno: En la licuadora, agrega la ricotta light, el yoghurt natural, la tagatosa y la esencia de vainilla. Después, licúa durante unos segundos hasta lograr una mezcla suave, cremosa y sin grumos.
Incorpora la gelatina sin sabor: Disuelve la gelatina en la media taza de agua tibia, removiendo bien hasta que quede completamente integrada. Luego, agrégala en forma de hilo a la mezcla del relleno mientras sigues licuando para asegurar una textura uniforme.
Arma y refrigera el cheesecake: Vierte el relleno sobre la base ya fría, distribuyendo de manera pareja. Después lleva el molde al refrigerador y deja reposar por al menos 2 horas, o hasta que el cheesecake esté firme.
Decora y sirve: Retira el cheesecake del refrigerador, cubre con la mermelada de frambuesa sin azúcar y, si lo deseas, decora con frambuesas frescas a tu gusto antes de servir.
Torta amor express