
15 min
Fácil
2 personas
Mezcla el cacao con la leche fría: En una olla mediana, vierte la leche y agrega el cacao en polvo, el azúcar, la canela y la pizca de sal. Después revuelve bien con un batidor de mano mientras la leche aún está fría.
Calienta e incorpora el chocolate: Lleva la olla a fuego medio sin dejar de revolver. Cuando la leche empiece a calentarse, pero antes de que hierva, incorpora los trozos de chocolate negro y sigue batiendo por 3 a 4 minutos, hasta que el chocolate se derrita por completo y la mezcla quede homogénea y espesa. Es importante no dejar que llegue a hervir para que el sabor no se altere.
Agrega la vainilla y sirve: Retira la olla del fuego e incorpora el extracto de vainilla. Revuelve y prueba para ajustar el dulzor si es necesario. Por último, vierte el chocolate caliente en tazas previamente entibiadas con agua caliente, corona cada una con generosos malvaviscos y sirve de inmediato mientras está bien caliente.
Sopaipillas sureñas