
120 min
Intermedio
6 personas
Sazona y dora el pollo: Seca los trutros con papel absorbente y condiméntalos con sal y pimienta. Luego, calienta el aceite de oliva en una olla grande de fondo grueso a fuego medio-alto y dora el pollo por tandas durante 4 minutos por lado, hasta que la piel esté bien dorada. Una vez listo, retíralo y resérvalo en un plato.
Cocina el tocino y las verduras: En la misma olla, agrega el tocino cortado en tiras y cocínalo durante 4 minutos, hasta que suelte su grasa. Después, incorpora las zanahorias en rodajas y el ajo picado, y sofríe todo durante 3 minutos más.
Prepara la base de la salsa: Espolvorea la harina sobre las verduras y revuelve durante 1 minuto para integrarla bien. A continuación, añade la pasta de tomate y vierte el vino tinto poco a poco, mientras raspas el fondo de la olla con una cuchara de palo para recuperar los jugos dorados.
Deja que el pollo se cocine a fuego lento: Vuelve a poner el pollo en la olla y agrega el caldo, el tomillo y el laurel. Cuando la preparación comience a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa y cocina durante 1 hora. A mitad de la cocción, da vuelta las presas para que se cocinen de manera uniforme.
Saltea los champiñones y las cebollitas: Mientras se cocina el pollo, derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio y agrega las cebollitas peladas. Saltéalas durante 8 minutos, hasta que estén doradas. Luego, incorpora los champiñones cortados en cuartos y cocina todo durante 5 minutos más.
Termina el guiso y sirve: Incorpora los champiñones y las cebollitas a la olla y cocina destapado durante 15 minutos más, para que la salsa se reduzca y espese. Por último, retira el laurel y el tomillo, prueba la salsa y ajusta la sal si es necesario. Sirve caliente con perejil picado por encima.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha