1.En una olla mediana, agregar la crema, vainilla y ralladura de naranja. Llevar a un hervor suave. Apagar el fuego y dejar infusionar por 30-40 minutos.
Precalentar el horno a 180°.
En un recipiente grande batir las yemas y 4 cucharadas de azúcar. Lentamente agregar la crema infusionada y revolver para evitar cualquier grumo. Pasar por un colador fino.
Poner los ramekins en una fuente rectangular para horno y distribuir la crema en ellos.
Llenar la fuente de horno con agua hirviendo hasta la mitad de los ramekins y con cuidado transferir al horno.
Hornear por 35-40 minutos o hasta que la crema esté cuajada pero aún “baile” en el centro de cada pocillo.
Sacar del horno, dejar enfriar por completo y refrigerar por al menos 2 horas.
Cuando esté listo para servir, espolvorear 1-2 cucharadas de azúcar sobre cada postre y con un soplete de cocina o el grill del horno caliente, derretir el azúcar y dejar caramelizar. Servir de inmediato .