
30 min
Fácil
2 personas
Prepara la bechamel: Derrite la mantequilla en una olla pequeña a fuego medio y agrega la harina de una vez. Luego revuelve con un batidor durante 2 minutos, hasta formar una pasta suave y ligeramente dorada, cuidando que no se queme.
Incorpora la leche: Agrega la leche poco a poco y sin dejar de batir para evitar que se formen grumos. Cocina durante 5 a 6 minutos, revolviendo constantemente, hasta que la salsa espese. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada a tu gusto y reserva.
Arma los sándwiches: Mientras la bechamel reposa, precalienta el horno a 200 °C. Unta una capa fina de mostaza sobre dos rebanadas de pan y reparte el jamón. Agrega una parte del gruyere rallado y cierra cada sándwich con las rebanadas restantes.
Cubre con la bechamel: Coloca los sándwiches en una fuente para horno y cúbrelos con la bechamel, procurando que quede bien distribuida y caiga un poco por los bordes. Termina con el resto del gruyere rallado.
Gratina y sirve: Hornea durante 10 a 12 minutos, hasta que el queso esté derretido y la superficie quede dorada y burbujeante. Si quieres un gratinado más marcado, enciende el grill durante los últimos 2 minutos. Sirve de inmediato, mientras el queso todavía está fundido.
Salsa verde