
50 min
Intermedio
10 personas
Bate las claras y yemas por separado: En un bowl bate las claras con 50 g de azúcar hasta punto nieve, deben quedar firmes y brillantes. Luego, en otro bowl bate las yemas con los 50 g de azúcar restantes y la vainilla hasta aclarar. Por último, incorpora el batido de yemas a las claras con movimientos envolventes, así mantienes el aire.
Tamiza e incorpora los secos: Mezcla harina blanca, maicena, polvo de hornear y sal, tamiza sobre el batido en tres adiciones y une con una espátula ,pero hazlo con suavidad para no perder el aire que da la miga liviana.
Formarlos discos: Forra una bandeja con papel de horno y, con una manga o dos cucharas, deposita porciones de 5 o 6 cm, dejando espacio entre ellas para que no se peguen. Luego, alisa la superficie con el dorso de una cuchara apenas humedecida.
Hornea hasta dorar: Lleva al horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos, retira en cuanto los bordes apenas tomen color. Después deja enfriar sobre una rejilla hasta que lleguen a temperatura ambiente, así no se humedecen.
Rellena y espolvorea: Une de a dos discos con 1 o 2 cucharaditas de manjar y presiona con suavidad para asentar sin que rebalse. Finalmente, espolvorea azúcar flor por ambos lados y pasa al plato de servicio, quedan listos para disfrutar.
Carajillo