1.Hacer una reducción de aceto balsámico llevando a ebullición una taza de aceto. Llevar a fuego bajo y cocinar hasta que haya reducido a un tercio y esté lo suficientemente espeso para cubrir la superficie de una cuchara. Dejar enfriar por completo y almacenar en un jarro de vidrio con tapa.
En un plato grande ordenar los duraznos, la palta, los tomates y la mozzarella. Espolvorear con albahaca fresca y aliñar con aceite de oliva, reducción de balsámico a gusto, sal y pimienta. Servir de inmediato.