
20 min
Fácil
4 personas
Prepara la cebolla: Corta la cebolla en pluma fina y colócala en un bowl con agua fría y una pizca de sal durante 10 minutos. De esta forma pierde parte de su sabor picante y queda más suave al paladar.
Corta los tomates: Lava los tomates y córtalos en gajos o en rodajas gruesas, según tu preferencia. Luego retira el exceso de semillas si quieres una ensalada menos jugosa.
Escurre y mezcla: Escurre bien la cebolla y sécala con papel absorbente para eliminar el exceso de agua. Después mézclala con los tomates en una fuente amplia y reparte de manera pareja.
Aliña: Agrega el aceite de oliva, el jugo del limón exprimido, sal y pimienta, y revuelve con cuidado para no deshacer los tomates. A continuación prueba y ajusta la sal si hace falta.
Termina la ensalada: Espolvorea el cilantro picado por encima justo antes de servir para conservar su frescura. Por último, lleva la ensalada a la mesa de inmediato para que mantenga su textura crujiente.
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