
60 min
Fácil
6 personas
Prepara el caramelo: Coloca el azúcar en una sartén a fuego medio y deja que se derrita poco a poco, sin revolver. Cuando comience a tomar color, mueve suavemente la sartén para que se derrita de manera pareja. Una vez que tenga un tono dorado, repártelo con cuidado entre seis flaneras individuales y déjalo enfriar hasta que se endurezca.
Mezcla la leche con el manjar: Calienta la leche en una olla a fuego bajo, sin dejar que hierva. Cuando esté tibia, agrega el manjar y revuelve con un batidor de mano hasta que se disuelva por completo y consigas una mezcla suave y sin grumos.
Incorpora los huevos: En un bowl, mezcla los huevos junto con la vainilla y una pizca de sal, batiendo suavemente para no incorporar demasiado aire. Luego vierte poco a poco la leche con manjar sobre los huevos, sin dejar de revolver para evitar que se cocinen con el calor.
Rellena los moldes: Pasa la preparación por un colador fino para eliminar cualquier grumo y repártela entre las seis flaneras, sobre el caramelo endurecido. Después cubre cada molde con papel aluminio, procurando que quede bien ajustado a los bordes.
Cocina a baño maría: Coloca las flaneras dentro de una olla amplia y agrega agua caliente hasta alcanzar la mitad de su altura. Tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 30 a 35 minutos, procurando que el agua apenas hierva. Sabrás que los flanes están listos cuando los bordes estén firmes y el centro todavía tiemble ligeramente al moverlos.
Deja enfriar y sirve: Retira las flaneras del agua con cuidado y déjalas enfriar a temperatura ambiente. Luego llévalas al refrigerador durante al menos 4 horas para que tomen firmeza. Al momento de servir, pasa un cuchillo por los bordes y desmolda cada flan sobre un plato. Para terminar, agrega las nueces picadas por encima.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha