
30 min
Fácil
6 personas
Prepara el pan: Precalienta el horno a 180 °C . Mientras tanto, corta la tapa superior del pan en forma circular, como si fueras a destapar una olla, y retírala con cuidado para usarla después al servir.
Ahueca el pan: Con las manos o una cuchara grande, retira la miga del interior, dejando paredes de unos 2 cm para que el pan mantenga su forma y no se rompa al rellenarlo. Deja la miga en trozos medianos, ya que después servirá para untar en la fondue.
Hornea el pan: Coloca el pan ahuecado y su tapa sobre una bandeja de horno. Luego llévalos al horno durante 5 minutos, solo hasta que el pan se afirme ligeramente y quede listo para recibir el relleno caliente.
Prepara la fondue de quesos: Corta los 200 g de roquefort y los 200 g de gruyere en trozos pequeños para que se derritan con más facilidad. Luego, en una olla mediana a fuego medio, vierte los 150 ml de vino blanco y los 100 ml de crema.
Derrite los quesos: Cuando la mezcla esté caliente, sin llegar a hervir, agrega el roquefort, el gruyere y el queso crema. Revuelve constantemente con una cuchara de madera hasta que los quesos se fundan por completo y la mezcla quede homogénea, cremosa y sin grumos grandes. Por último, condimenta con sal y pimienta negra a gusto.
Rellena y hornea: Vierte la fondue caliente dentro del pan ahuecado, procurando llenarlo bien sin que rebalse. Colócalo nuevamente sobre la bandeja junto a su tapa y hornea a 180 °C durante 5 a 8 minutos, hasta que el pan se dore levemente en los bordes y la fondue burbujee en la superficie.
Sirve la fondue: Retira el pan del horno y llévalo a la mesa mientras la fondue sigue caliente y cremosa. Acompaña con los trozos de miga, uvas, manzana en rodajas, salchicha cocida o verduras crudas para untar.
Salsa verde