
10 min
Fácil
12 personas
Acrema la mantequilla: Asegúrate de que la mantequilla y el queso crema estén a temperatura ambiente antes de comenzar. Si están fríos, pueden quedar grumos y costará más lograr una mezcla lisa. Luego, en un bowl grande, bate la mantequilla sola con batidora eléctrica a velocidad media durante 2 minutos, hasta que esté más pálida y esponjosa.
Incorpora el queso crema: Agrega el queso crema y bate durante 2 minutos más, solo hasta que se integre por completo con la mantequilla. La mezcla debe quedar suave y pareja, pero sin batir en exceso para que el frosting no pierda firmeza.
Agrega el azúcar flor: Baja la velocidad de la batidora e incorpora el azúcar flor tamizada en dos o tres partes. Espera a que cada adición se integre antes de sumar la siguiente, así evitas que el azúcar salga del bowl y logras una textura más lisa.
Termina el frosting: Una vez incorporada toda el azúcar, agrega la vainilla y la pizca de sal. Luego sube la velocidad a media-alta y bate durante 2 a 3 minutos, hasta obtener un frosting suave, brillante y fácil de esparcir.
Usa o conserva: Usa el frosting de inmediato para cubrir cupcakes, tortas o queques con una espátula o manga pastelera. Si prefieres prepararlo antes, guárdalo en un recipiente hermético y refrigéralo hasta por 3 días.
Pan naan