1.Derrite el chocolate a baño maría, revolviendo constantemente.
Forra una bandeja con papel mantequilla.
Luego, baña una por una las frutillas, introduciéndolas dentro de los bowls, y luego ponlas en la bandeja con papel mantequilla.
Lleva las frutillas al refrigerador de 1 a 2 horas para que el chocolate se endurezca.