
60 min
Intermedio
30 personas
Separa los huevos: Separa las claras de las yemas con cuidado y deja cada parte en un recipiente distinto. Usa las 2 yemas para preparar la masa de las galletas y guarda las 2 claras para hacer el glaseado más adelante.
Prepara la masa: En un bowl grande, bate la mantequilla con 150 g de azúcar flor hasta obtener una mezcla pálida y cremosa. Luego agrega las yemas y la vainilla, y vuelve a batir hasta integrar. A continuación, incorpora la harina tamizada con la pizca de sal, mezclando con una espátula solo hasta que la masa se una.
Refrigera la masa: Forma una bola con la masa, aplánala ligeramente y envuélvela en film plástico. Luego llévala al refrigerador durante 30 minutos, para que tome firmeza y sea más fácil estirarla después.
Corta las galletas: Precalienta el horno a 180 °C. Mientras tanto, estira la masa entre dos hojas de papel mantequilla hasta dejarla de unos 5 mm de grosor. Después corta las galletas dulces con los moldes que prefieras y acomódalas sobre una bandeja con papel mantequilla.
Enfría y hornea: Antes de hornear, refrigera las galletas ya cortadas durante 10 minutos para que mantengan mejor su forma. Luego hornéalas durante 10 a 12 minutos, o hasta que los bordes estén apenas dorados. Retíralas del horno y deja que se enfríen por completo antes de decorarlas.
Prepara el glaseado: Bate las claras reservadas con los 300 g de azúcar flor restantes durante 5 a 7 minutos, hasta obtener una mezcla blanca, brillante y firme. Después divide el glaseado en distintos bowls y agrega colorante en gel según los colores que quieras usar. Si necesitas una textura más fluida para rellenar, suma unas gotas de agua y mezcla poco a poco hasta ajustar la consistencia.
Decora las galletas: Cuando las galletas estén completamente frías, decóralas con el glaseado usando mangas pasteleras de boquilla fina. Puedes partir delineando los bordes y, una vez que se afirmen un poco, rellenar el centro con glaseado más fluido.
Deja secar y guarda: Deja secar las galletas a temperatura ambiente durante al menos 2 horas, o hasta que la decoración esté firme al tacto. Cuando estén completamente secas, guárdalas en un recipiente hermético o apílalas con cuidado.
Salsa verde