
20 min
Fácil
8 personas
Cocina la base líquida: En una olla mediana a fuego medio, mezcla el azúcar, la leche, la mantequilla y el cacao en polvo. Revuelve constantemente hasta que la mezcla comience a hervir. Desde ese momento, cocina durante 3 minutos sin dejar de revolver, para que tome la consistencia necesaria y las galletas queden firmes al enfriarse.
Agrega el resto de los ingredientes: Retira la olla del fuego e incorpora la mantequilla de maní, la vainilla y la sal. Mezcla bien con el calor de la preparación, hasta que todo quede integrado. Después agrega la avena y el coco rallado, y revuelve hasta obtener una mezcla espesa y fácil de moldear.
Forma las galletas: Con una cuchara sopera o con las manos levemente aceitadas, forma porciones del tamaño de una nuez y déjalas sobre una bandeja con papel mantequilla. Si prefieres que queden más planas, presiónalas suavemente con la parte de atrás de la cuchara.
Deja reposar y sirve: Deja las galletas a temperatura ambiente durante 10 a 15 minutos, o hasta que estén firmes al tacto. Cuando estén listas, puedes servirlas de inmediato o guardarlas en un recipiente hermético por hasta 3 días. Si hace mucho calor, mantenlas refrigeradas para que conserven mejor su forma.
Salsa verde