
45 min
Intermedio
25 personas
Prepara la masa: Precalienta el horno a 180 °C para que esté listo al momento de hornear. En un bowl grande, bate la mantequilla con el endulzante en polvo hasta obtener una mezcla cremosa y más clara. Luego incorpora los 4 huevos de a uno, batiendo bien cada vez para que la textura se mantenga uniforme y añade la esencia de vainilla para perfumar la masa.
Agrega los ingredientes secos: En otro recipiente, mezcla la harina blanca con los polvos de hornear, ½ cucharadita de jengibre en polvo y ½ cucharadita de canela. Vierte poco a poco esta combinación sobre la mezcla anterior, integrando con una espátula hasta formar una masa compacta. Cuando empiece a tomar cuerpo, trabaja con las manos hasta que quede firme, homogénea y ligeramente blanda.
Enfría y da forma: Envuelve la masa en film plástico y refrigérala durante unos 10 minutos para que tome consistencia. Luego espolvorea un poco de harina sobre una superficie lisa y estírala con un uslero hasta dejarla de medio centímetro de grosor. Corta las galletas con moldes navideños y colócalas sobre una bandeja con papel mantequilla, dejando un espacio entre cada una para que mantengan su forma al hornearse.
Hornea: Lleva la bandeja al horno precalentado y cocina entre 12 y 15 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Al sacarlas, deja que se enfríen sobre la misma bandeja para que se endurezcan sin quebrarse.
Decora con chocolate: Trocea el chocolate sin azúcar, ponlo en un bowl resistente al calor y fúndelo a baño maría durante 3 a 5 minutos, removiendo hasta que esté suave y brillante. Una vez que las galletas estén frías, decóralas con hilos de chocolate usando una cuchara o baña la mitad de cada una para un acabado más festivo.
Sopaipillas sureñas