
60 min
Fácil
4 personas
Precalienta el horno: Ajusta la temperatura a 250°C y envuelve una bandeja con papel mantequilla o aluminio.
Seca los garbanzos: Si usas garbanzos envasados, enjuágalos y escúrrelos bien. Luego, extiéndelos sobre toallas de papel y sécalos durante 10-15 minutos para eliminar el exceso de humedad.
Aliña: Coloca los garbanzos en la bandeja y añade aceite de oliva y el jugo de medio limón. Espolvorea con ralladura de limón, romero, sal y pimienta. Mezcla bien para que queden uniformemente cubiertos.
Hornea: Distribuye los garbanzos en una sola capa y hornéalos durante 50-55 minutos, removiéndolos ocasionalmente, hasta que estén dorados y crujientes.
Toque final: Al sacarlos del horno, exprime el jugo del otro medio limón por encima y sirve de inmediato. ¡Disfrútalos!
Mermelada de ciruelas