
15 min
Fácil
4 personas
Congela la sandía: Retira las pepas de la sandía, córtala en cubos medianos y distribúyelos en una bandeja. Después llévala al congelador y déjala congelar por al menos 12 horas, o hasta que esté completamente firme.
Prepara la base: Retira la fruta del congelador y deja reposar unos minutos a temperatura ambiente para que se ablande levemente.Luego expríme el limón hasta obtener su jugo y resérvalo para usar de inmediato.
Procesa el granizado: Coloca la sandía congelada en la licuadora junto con el jugo de limón, la menta, la miel y el agua. Comienza pulsando para romper los cubos y luego procesa hasta obtener una textura espesa tipo granizado.
Ajusta la textura: Prueba la mezcla y ajusta el dulzor agregando más miel si lo necesitas. Si el granizado está muy espeso, incorpora un poco más de agua y vuelve a procesar hasta lograr la consistencia deseada.
Sirve de inmediato: Reparte el granizado en vasos y sirve al instante para disfrutar su textura helada y refrescante.
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