
15 min
Fácil
2 personas
Congela las frutas: Pela los plátanos, córtalos en rodajas y colócalos en un recipiente hermético para congelarlos por al menos 3 horas, o hasta que estén bien firmes. Luego lava las frutillas, retírales los tallos y congélalas del mismo modo.
Licúa la base del helado: En una licuadora o procesadora agrega la fruta, la bebida vegetal, y procesa durante 1 o 2 minutos, deteniéndote para raspar los bordes cada cierto tiempo. Esto hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Congela nuevamente: Transfiere la mezcla a un recipiente y llévala al congelador por 1 hora. Luego, vuelve a procesarla para romper los cristales de hielo y lograr una textura más suave. Si quieres un resultado aún más cremoso, repite este paso una vez más.
Agrega la menta y sirve: Pica las hojas de menta e incorpóralas suavemente al helado vegano antes de servir, y decora con algunas hojas enteras para un toque fresco y aromático.
Sopaipillas sureñas