
50 min
Fácil
6 personas
Prepara el caramelo: En una olla pequeña a fuego medio, agrega 100 g deazúcar y deja que se derrita sin revolver, moviendo apenas la olla para distribuir el calor. Cuando tome un color ámbar, retíralo del fuego y viértelo en una fuente o en moldes individuales, girándolos para cubrir la base y espera a que endurezca antes de continuar.
Infusiona la leche: Calienta 1 litro de leche junto con 1 rama de canela y la cáscara del limón, deja que humee sin hervir y reposa la mezcla tapada durante unos 10 minutos para que libere todo su aroma, luego retira la canela y la cáscara antes de seguir.
Prepara la mezcla base: En un bowl grande, bate suavemente los 6 huevos con 180 g de azúcar y 2 cucharaditas de esencia de vainilla, solo hasta que el azúcar se integre, ya que no es necesario incorporar aire para este postre.
Une y hornea: Vierte la leche tibia sobre la mezcla de huevos en un hilo constante mientras revuelves con un batidor de mano para evitar que se cocinen. Una vez integrada, pasa la preparación al molde con caramelo y coloca todo dentro de una bandeja con agua caliente para cocinar a baño María. Luego hornea a 180 °C durante 40 a 45 minutos, hasta que al insertar un cuchillo salga limpio y la superficie se vea levemente dorada.
Enfría y sirve: Cuando la leche asada llegue a temperatura ambiente, llévala al refrigerador por al menos 2 horas y sírvelo bien frío. También puedes terminarlo con un toque de canela o frutas frescas para darle un contraste más fresco.
Maremoto