
40 min
Intermedio
6 personas
Aromatiza la leche: Vierte 900 ml de leche en una olla amplia y agrega la rama de canela junto con la mitad del azúcar. Deja aparte los 100 ml restantes para disolver la maicena más adelante y calienta la mezcla a fuego medio hasta que alcance un hervor suave, cuidando que no se desborde.
Separa los huevos: Divide las claras y las yemas en dos bowls diferentes. Procura que no caigan restos de yema en las claras, ya que podrían impedir que monten correctamente.
Cocina los copos: Baja el fuego para mantener la leche caliente, sin que llegue a hervir con fuerza. Luego, coloca cucharadas grandes de merengue sobre la superficie y cocina cada copo durante unos 30 segundos por lado, dándolos vuelta con cuidado. Retíralos con una espumadera, déjalos en una fuente y repite el proceso hasta terminar el merengue.
Prepara la mezcla de yemas: Disuelve la maicena en la leche fría reservada y mézclala con las yemas hasta integrar. Luego, agrega un poco de la leche caliente y revuelve para templar la preparación antes de incorporarla a la olla.
Espesa la crema: Vierte la mezcla de yemas en la leche caliente en forma de hilo, mientras revuelves constantemente. Cocina a fuego bajo hasta que espese y adquiera una textura suave, evitando que llegue a hervir.
Perfuma y enfría: Retira la olla del fuego, quita la rama de canela y agrega la esencia de vainilla. Deja que la crema se entibie, distribúyela en pocillos individuales y llévala al refrigerador hasta que esté bien fría.
Monta y a probar: Una vez que la crema esté fría, coloca los copos de merengue encima y espolvorea un poco de canela en polvo. Por último, sirve el postre bien frío, para disfrutar mejor su textura y mantener los copos firmes
Maremoto