
20 min
Fácil
4 personas
Prepara las mandarinas: Pela las mandarinas, sepáralas en gajos y retira con cuidado los hilos blancos que las cubren. Después, sécalas suavemente con papel absorbente, ya que cualquier resto de humedad puede impedir que el chocolate se adhiera bien.
Derrite el chocolate: Trocea el chocolate y derrítelo junto con el aceite de coco a baño maría, revolviendo hasta obtener una mezcla lisa y brillante. También puedes calentarlo en el microondas en intervalos de 30 segundos, mezclando después de cada tanda para evitar que se queme.
Baña los gajos: Sostén cada gajo por uno de sus extremos y sumérgelo hasta la mitad en el chocolate derretido. Deja escurrir el exceso y acomódalo sobre una bandeja cubierta con papel mantequilla, procurando que los gajos queden separados entre sí.
Decora y enfría: Mientras el chocolate aún esté húmedo, agrega coco rallado o unas escamas de sal para sumar textura y contraste. Finalmente, refrigera la fruta durante 15 minutos o hasta que la cobertura esté firme, y sirve los gajos fríos.
Pollo a la mantequilla