
15 min
Fácil
6 personas
Prepara las paletas de plátano: Pela los plátanos y corta cada uno por la mitad, procurando que queden trozos del mismo tamaño. Inserta un palito de helado en cada parte y acomódalos sobre una bandeja cubierta con papel mantequilla, para luego llevarlos al congelador durante unos 30 minutos, hasta que estén firmes y más fáciles de manipular.
Derrite el chocolate: Funde la cobertura de chocolate a baño maría o en el microondas en intervalos de 20 a 30 segundos, mezclando entre cada pausa para evitar que se queme y lograr una textura lisa, brillante y fluida que cubra bien las paletas de helado.
Baña y decora: Sumerge cada trozo de plátano en el chocolate derretido, girándolo con cuidado para cubrirlo por completo y dejando escurrir el exceso antes de pasarlo a la bandeja. Espolvorea de inmediato los toppings elegidos como frutos secos, coco rallado o chips de colores, de modo que se adhieran mientras el chocolate aún está blando y conserve un acabado prolijo.
Fija el frío y sirve: Devuelve las paletas a la bandeja y llévalas nuevamente al congelador, dejando que el baño endurezca y tome brillo. Si prefieres una textura más cremosa, puedes servirlas apenas se enfríen. Aunque, si te gustan completamente heladas, conviene dejarlas reposar unas dos horas más antes de disfrutarlas.
Torta de yogurt