
40 min
Intermedio
6 personas
Activa la levadura: Disuelve la levadura y el azúcar en el agua tibia y déjala reposar durante 10 minutos, hasta que se forme espuma en la superficie. Cuando esté lista, ya puedes incorporarla a la masa.
Forma la masa: En un bowl, mezcla la harina con la sal y haz un hueco en el centro. Vierte el agua con levadura y el aceite de oliva y une todo hasta formar una masa. A continuación, amásala sobre el mesón durante 8 minutos, hasta que quede lisa y elástica.
Deja leudar: Coloca la masa en un bowl aceitado, cúbrela con un paño y déjala reposar en un lugar tibio durante 45 minutos, o hasta que duplique su volumen. Este tiempo de reposo ayudará a que los palitos queden suaves por dentro.
Forma los palitos: Una vez que la masa haya levado, estírala sobre una superficie enharinada hasta dejarla de 1 cm de grosor. Luego, córtala en tiras largas y parejas y acomódalas sobre una lata forrada con papel mantequilla, dejando espacio entre ellas.
Prepara la mantequilla de ajo: Derrite la mantequilla en una ollita y agrega el ajo picado muy fino. Cocínalo a fuego bajo durante 1 minuto, sin dejar que se dore, para que perfume la mantequilla. Cuando esté lista, pincela los palitos con parte de esta mezcla.
Hornea y termina: Lleva los palitos al horno a 200 °C durante 15 minutos, hasta que estén dorados. Al sacarlos, pincélalos con el resto de la mantequilla de ajo y espolvorea el parmesano rallado y el perejil picado por encima.
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