
120 min
Intermedio
10 personas
Activa la levadura: En un bowl pequeño, mezcla la levadura seca con la leche tibia, 1 cucharadita de los 100 g de azúcar, y una cucharadita de harina, de modo que se forme una pasta ligera. Revuelve bien y deja que repose unos 10 minutos, hasta que notes una capa de espuma en la superficie.
Prepara la mezcla aromática: En otro recipiente, combina el ron con la canela, el clavo de olor molido, la nuez moscada, la esencia de pan de pascua y déjalo reposar unos minutos. Así, los aromas se integrarán mucho mejor.
Forma la masa: En un bowl amplio, une la harina con el azúcar y la sal, después incorpora los huevos, la mantequilla blanda, el café previamente disuelto, la levadura ya activada y la mezcla aromática. Amasa durante varios minutos, hasta obtener una masa suave, homogénea y fácil de manejar.
Agrega las nueces: Incorpora las nueces picadas y vuelve a amasar brevemente para distribuirlas de manera uniforme. Cubre la masa con un paño y deja que repose alrededor de una hora, hasta que duplique su volumen.
Hornea: Transfiere la masa a un molde redondo de 18 cm, previamente enmantequillado y enharinado, y déjala reposar nuevamente cerca de 30 minutos. Luego hornea en un horno precalentado a 160 °C durante aproximadamente una hora, o hasta que al insertar un palillo salga seco.
Enfría y sirve: Una vez listo, deja que el postre se enfríe por completo sobre una rejilla. Espera al menos 4 horas antes de cortarlo, ya que así los sabores terminan de asentarse y la textura mejora.
Picana con espárragos a la Air Fryer