1.Corta las papas, cada 4 milímetros más o menos sin llegar al final para que no se desarme.
Rellena los espacios con mantequilla cortada en trozos delgados. Agrega aceite de oliva, sal y pimienta.
Llévalo al horno a 180 grados por 30 minutos.
Saca las papas del horno y agrega tocino picado, queso cheddar y vuelve a dejarlo en el horno un rato hasta que se derrita el queso.
En un bowl bate la crema ácida para que tome consistencia.
Saca las papas del horno y agrégale la crema ácida batida, y sobre ella, ciboulette picado.