
150 min
Intermedio
8 personas
Prepara la mantequilla especiada: En un bowl, mezcla la mantequilla blanda con los dientes de ajo picados, la mostaza, la miel, la ralladura y el jugo de 1 limón, 1 cucharadita de tomillo seco, 1 cucharadita de romero seco, ½ cucharadita de sal y ¼ de cucharadita de pimienta negra. Revuelve hasta obtener una pasta aromática y cremosa.
Sazona el pavo: Limpia bien el pavo y sécalo con papel absorbente y, con cuidado, separa la piel de la pechuga y unta parte de la mantequilla bajo la piel. Usa el resto para cubrir toda la superficie exterior, procurando distribuirla de manera uniforme.
Prepara las verduras: Corta la cebolla en cuartos y la zanahoria en trozos grandes. Colócalas en la base de una fuente amplia para horno. Aparte, disuelve 2 tabletas de Caldo sabor gallina Maggi en 480 ml de agua caliente para obtener el caldo. Viértelo alrededor de las verduras para crear una base húmeda y sabrosa que mantendrá el pavo jugoso durante la cocción.
Hornea el pavo: Ubica el pavo sobre las verduras y lleva al horno precalentado a 180 °C. Cocina durante unas 2 horas y 15 minutos, o hasta que los jugos salgan claros al pinchar la parte más gruesa. Cada 30 minutos, báñalo con su propio jugo para mantenerlo jugoso y lograr un dorado uniforme.
Deja reposar y sirve: Retira el pavo del horno, cúbrelo con papel aluminio y deja reposar durante 15 minutos antes de cortarlo. Sirve acompañado de las verduras asadas y un poco del jugo de cocción reducido.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha