
50 min
Fácil
4 personas
Prepara el pollo: Comienza secando bien los trutros con papel absorbente y condiméntalos con sal y pimienta por ambos lados. Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C para que esté listo cuando termines de dorar el pollo.
Dora los trutros: Calienta el aceite de oliva en una sartén apta para horno a fuego medio-alto. Luego coloca los trutros con la piel hacia abajo y déjalos cocinar durante unos 6 minutos, sin moverlos, hasta que estén dorados y crujientes. Después dales vuelta con cuidado.
Prepara el glaseado: Exprime las naranjas y mezcla su jugo en un bowl junto con la miel, la salsa de soya, el ajo picado y el jengibre rallado. Revuelve bien hasta integrar todos los ingredientes y reserva 60 ml de la mezcla en un pocillo para preparar la salsa final.
Hornea el pollo: Vierte el resto del glaseado sobre los trutros y lleva la sartén al horno durante unos 30 minutos. Cada 10 minutos, abre el horno con cuidado y baña el pollo con los jugos de la sartén para que quede jugoso y bien glaseado. Estará listo cuando alcance los 74 °C en su parte más gruesa, sin tocar el hueso.
Prepara la salsa: Una vez que el pollo esté listo, retíralo de la sartén y mantenlo caliente. Disuelve la maicena en los 60 ml de glaseado que reservaste y vierte la mezcla en una olla pequeña junto con los jugos de cocción. Calienta a fuego medio durante unos 2 minutos, revolviendo hasta conseguir una salsa ligeramente espesa y brillante.
Sirve el pollo: Acomoda los trutros en una fuente y báñalos con la salsa de naranja y miel. Para terminar, espolvorea las semillas de sésamo por encima y acompaña con arroz blanco o unas verduras salteadas.
Mermelada de ciruelas