
100 min
Intermedio
4 personas
Prepara el pollo: Comienza retirando el exceso de grasa de los trutros y córtalos en tiras largas de unos 2 cm de ancho. Procura que tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera pareja.
Prepara la marinada: Pela y ralla finamente el ajo y el jengibre. Luego, en un bowl, mezcla 45 ml de salsa de soya con el aceite de sésamo, el curry, la cúrcuma, el ajo, el jengibre y 15 g de azúcar. Agrega las tiras de pollo y revuelve bien para que queden cubiertas con la mezcla. Después, tapa el bowl y déjalo en el refrigerador durante al menos 1 hora para que el pollo absorba los sabores.
Arma las brochetas: Mientras el pollo se marina, deja los palitos de madera remojando en agua durante unos 20 minutos para evitar que se quemen al cocinarlos. Una vez que el pollo esté listo, ensarta las tiras en los palitos, doblándolas en forma de zigzag para que queden bien sujetas.
Prepara la salsa de maní: En una olla pequeña, coloca la leche de coco junto con la mantequilla de maní, el resto de la salsa de soya, el azúcar restante y el ají. Calienta a fuego bajo durante unos 5 minutos, revolviendo constantemente hasta conseguir una salsa suave y cremosa. Luego retira del fuego, agrega el jugo de limón y mezcla bien. Si notas que quedó demasiado espesa, puedes añadir un poquito de agua tibia hasta conseguir la textura que más te guste.
Cocina las brochetas: Calienta una plancha o parrilla a fuego medio-alto y, cuando esté bien caliente, coloca las brochetas dejando un poco de espacio entre ellas. Cocínalas durante 4 a 5 minutos por lado, dándoles vuelta con cuidado hasta que estén doradas por fuera y bien cocidas por dentro. Si tienes un termómetro de cocina, comprueba que el pollo alcance los 74 °C en el centro.
Sirve las brochetas: Mientras terminas de cocinar el pollo, pica el maní y el cilantro. Una vez listas, acomoda las brochetas en un plato y acompáñalas con la salsa de maní en un pocillo. Para terminar, agrega el maní picado y un poco de cilantro por encima para darles un toque fresco y crujiente.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha