1.Sazonar el pollo con un poco de sal.
Calentar un sartén antiadherente o una plancha. Sellar el pollo (el lado con piel primero) hasta que ambos lados estén dorados y el pollo bien cocido. La piel debe quedar crujiente.
Mientras, hacer la salsa. En una olla pequeña mezclar todos los ingredientes y cocinar a fuego bajo hasta que espese, unos 10 minutos desde el hervor.
Apagar el fuego y sacar el pollo. Dejar enfriar unos minutos y cortar en rebanadas.
Verter salsa sobre el pollo y espolvorear con semillas de sésamo. Servir de inmediato con arroz blanco.