
55 min
Fácil
8 personas
Prepara los cítricos: Ralla los limones y las limas antes de exprimirlos, ya que es mucho más fácil hacerlo cuando están enteros. Luego exprime el jugo de ambos cítricos por separado y reserva.
Prepara la base húmeda: Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde de queque. En un bowl grande, bate los huevos con el azúcar durante 3 minutos, hasta que la mezcla se vea más pálida y con un poco más de volumen. Después agrega el aceite, la leche, las ralladuras, los 60 ml de jugo de limón y los 30 ml de jugo de lima. Mezcla hasta que todo quede bien integrado.
Incorpora los ingredientes secos: Tamiza la harina junto con los polvos de hornear y la sal. Luego agrégala a la mezcla húmeda e integra con una espátula, usando movimientos suaves, solo hasta que no se vean restos de harina. Evita mezclar de más para que el queque quede más liviano.
Hornea el queque: Vierte la mezcla en el molde preparado y empareja la superficie. Hornea durante 35 a 40 minutos, o hasta que esté dorado y al insertar un palillo en el centro, este salga seco. Cuando esté listo, retíralo del horno y déjalo enfriar por completo antes de glasear.
Prepara el glaseado: En un bowl pequeño, mezcla el azúcar flor tamizada con los 30 ml adicionales de jugo de limón o lima, hasta obtener un glaseado suave y fluido. Si queda muy espeso, agrega unas gotas más de jugo y vuelve a mezclar.
Glasea y a disfrutar: Cuando el queque esté completamente frío, vierte el glaseado por encima y deja que caiga suavemente por los bordes. Espera unos 15 minutos para que se afirme un poco antes de cortar y servir.
Maremoto