
60 min
Intermedio
8 personas
Prepara el molde y las manzanas: Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde de queque. Luego pela 2 manzanas y córtalas en cubos pequeños, de aproximadamente 1 cm. Pela la manzana restante y córtala en láminas finas, ya que la usarás para decorar la superficie.
Mezcla los ingredientes húmedos: En un bowl grande, bate los huevos con el azúcar rubia durante 3 minutos, hasta que la mezcla se vea más pálida y con un poco más de volumen. Después agrega el aceite, el yoghurt y la vainilla, y mezcla hasta integrar bien.
Incorpora los ingredientes secos: Tamiza la harina junto con los polvos de hornear, la canela, la nuez moscada y la sal. Agrégala a la mezcla húmeda e integra con movimientos suaves, solo hasta que no se vean restos de harina. Luego incorpora los cubos de manzana y mezcla con cuidado para repartirlos en la masa.
Arma y hornea: Vierte la mezcla en el molde preparado y empareja la superficie con una espátula. Encima, acomoda las láminas de manzana formando un abanico o distribúyelas de manera libre. Aparte, mezcla el azúcar rubia con la canela y espolvorea sobre la superficie. Hornea durante 40 a 45 minutos, o hasta que el queque esté dorado y al insertar un palillo en el centro, este salga seco.
Enfriar y a comer: Cuando esté listo, retira el postre del horno y déjalo enfriar 10 minutos dentro del molde antes de desmoldar. Puedes servirlo tibio o a temperatura ambiente, solo o con una cucharada de helado de vainilla.
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