
55 min
Fácil
8 personas
Prepara el molde y las moras: Precalienta el horno a 180 °C y, mientras toma temperatura, engrasa y enharina un molde de queque. Si usas moras congeladas, mantenlas así, sin descongelar, hasta el momento de agregarlas a la masa. Luego ponlas en un bowl pequeño con la cucharada de harina extra y mezcla suavemente, solo hasta cubrirlas un poco.
Mezcla los ingredientes húmedos: En un bowl grande, bate los huevos con el azúcar durante 3 minutos, hasta que la mezcla se vea más pálida y con un poco más de volumen. Después agrega el yoghurt, el aceite y la vainilla, y mezcla hasta que todo quede bien integrado.
Incorpora los ingredientes secos: Tamiza la harina junto con los polvos de hornear y la sal. Luego agrégala a la mezcla húmeda e integra con una espátula, usando movimientos suaves, solo hasta que no se vean restos de harina. Evita mezclar de más para que el queque quede más liviano.
Agrega las moras y hornea: Incorpora las moras enharinadas a la masa con cuidado, procurando no romperlas. Luego vierte la mezcla en el molde preparado y empareja la superficie. Hornea durante 40 a 45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga seco. Si la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela con papel aluminio durante los últimos 10 minutos de cocción.
Enfría y está listo: Cuando el queque esté listo, retíralo del horno y déjalo enfriar 10 minutos dentro del molde. Después desmóldalo con cuidado sobre una rejilla y deja que termine de enfriarse. Puedes servirlo tibio o a temperatura ambiente, con un poco de azúcar flor por encima si quieres darle un acabado más dulce.
Pan naan