
50 min
Intermedio
4 personas
Sella el pollo: Seca las piezas de pollo con papel absorbente y sazona con sal y pimienta por ambos lados. Calienta el aceite en una olla amplia a fuego medio alto. Dora el pollo durante algunos minutos por cada lado, hasta que la piel esté bien sellada y ligeramente dorada. Una vez listas, retíralas de la olla y resérvalas para continuar con la preparación.
Prepara la base de sabor: En la misma olla agrega la cebolla cortada en pluma, los dientes de ajo picados finamente y la zanahoria en rodajas. Cocina a fuego medio, revolviendo hasta que las verduras estén blandas y comiencen a caramelizarse levemente.
Incorpora el vino: Vierte el vino blanco y raspa el fondo de la olla para desprender los sabores concentrados. Cocina un par de minutos hasta que el alcohol se evapore y el líquido reduzca ligeramente.
Cocina a fuego suave: Devuelve el pollo a la olla, añade el caldo caliente y 1 hoja de laurel. Tapa y cocina a fuego bajo durante 25 a 30 minutos, hasta que el pollo esté tierno y bien cocido por dentro.
Finaliza y sirve: Retira la hoja de laurel. Si deseas una salsa más espesa, deja reducir unos minutos adicionales sin tapa. Espolvorea perejil fresco picado antes de servir y acompaña con arroz, papas, puré o lo que más te guste.
Pollo a la mantequilla