
35 min
Intermedio
2 personas
Macera los hongos: Limpia los shiitake y córtalos en láminas, luego mézclalos con el aceto balsámico y déjalos reposar durante 10 minutos para que se impregnen bien de sabor.
Sofríe la base: Pica finamente la cebolla y el ajo, calienta el aceite de oliva en una olla ancha o sartén profunda a fuego medio y sofríe la cebolla durante unos 5 minutos, hasta que esté transparente. Cuando esté lista, agrega el ajo y cocina 1 minuto más, cuidando que no se dore.
Cocina el arroz: Añade el arroz arborio a la olla y revuélvelo durante 1 minuto para nacararlo, de modo que los granos se impregnen del aceite. Luego incorpora el vino blanco y remueve hasta que el alcohol se evapore por completo.
Añade el caldo poco a poco: Agrega una taza de caldo de verduras caliente y remueve constantemente. Cuando el arroz absorba el líquido, incorpora otra taza y continúa el proceso, repitiéndolo durante 18 a 20 minutos. Hasta que el risotto esté cremoso y el arroz quede al dente.
Termina el risotto: Incorpora los shiitake macerados junto con la bebida vegetal, el romero y el queso vegano rallado, mezclando bien hasta lograr una textura cremosa y uniforme. Por último, ajusta con sal y pimienta a gusto.
Sirve: Sirve el risotto de inmediato y termina decorando con hojas de romero fresco o un chorrito extra de aceite de oliva para realzar el aroma y el sabor.
Turrón de vino