
120 min
Intermedio
8 personas
Activa la levadura: En un bowl pequeño, mezcla la leche tibia con la levadura seca y 1 cdta. de azúcar. Deja reposar 10 minutos, hasta que la mezcla haga espuma en la superficie.
Prepara la masa: En un bowl grande, combina la harina con 50 g de azúcar y una pizca de sal. Luego, añade el huevo, la mezcla de levadura activada, la mantequilla derretida y 1 cdta. de esencia de vainilla. Mezcla todo hasta formar una masa.
Amasa y deja reposar: Amasa sobre una superficie enharinada durante 10-12 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica. Luego, colócala en un bowl engrasado, cúbrela con un paño y deja reposar 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
Prepara el relleno: En un bowl pequeño, mezcla el azúcar rubia junto con la canela en polvo.
Estira y rellena: Pasado el tiempo de reposo, estira la masa en un rectángulo de aproximadamente ½ cm de grosor. Luego, pincela toda la superficie con 40 g de mantequilla derretida y espolvorea la mezcla de azúcar y canela de manera uniforme.
Enrolla y corta: Enrolla la masa desde el lado más largo y corta en 8-10 rollitos de aproximadamente 3 cm de grosor.
Segundo reposo: Coloca los rollitos en una fuente engrasada, dejando un poco de espacio entre ellos. Cubre con un paño y deja reposar 30-40 minutos, hasta que crezcan nuevamente.
Hornea: Mientras reposa la masa, precalienta el horno a 180°C. Luego, hornea los rollitos por 20-25 minutos, hasta que estén dorados y esponjosos.
Glasea y disfruta: Para el glaseado, mezcla 60 g de azúcar impalpable con 15 ml de leche o jugo de limón. Una vez que los rollitos estén tibios, vierte el glaseado por encima y disfrutalos.
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