
150 min
Intermedio
4 personas
Prepara el jugo y marina el salmón: Corta la piña y reserva una taza de pulpa en cubos para la salsa. Con el resto, licúa o procesa la fruta hasta obtener 1 taza de jugo natural. Luego, coloca los filetes de salmón en una fuente pequeña para horno. En un bowl mezcla el jugo de piña con la salsa de soya, el diente de ajo finamente picado y la pimienta de cayena. Vierte esta preparación sobre el salmón, cubre la fuente y llévala al refrigerador durante 2 horas para que el pescado absorba bien los sabores.
Prepara la salsa de palta con piña: En un bowl, combina la piña restante, la palta en trozos pequeños, el jalapeño picado finamente y sin semillas, ¼ de cebolla y el cilantro. Vierte el jugo de limón recién exprimido, sazona con sal a tu gusto y mezcla con cuidado para integrar los ingredientes sin desarmar la palta. Refrigera la salsa hasta el momento de servir.
Prepara el glaseado: Una vez cumplido el tiempo de reposo, precalienta el horno a 175 °C. Cubre una bandeja con papel de aluminio y rocíala con aceite en spray. Retira los filetes de la marinada y colócalos en la bandeja, procurando eliminar el exceso de líquido. Pasa la marinada restante a una sartén mediana y cocínala a fuego alto. Revuelve de vez en cuando, hasta que reduzca aproximadamente a la mitad y tome una consistencia más espesa.
Hornea el salmón: Pincela la superficie de los filetes con parte del glaseado y llévalos al horno durante 5 minutos. Luego dales vuelta con cuidado, vuelve a pincelarlos por el otro lado y continúa la cocción entre 5 y 10 minutos más. Hasta que el pescado esté cocido y se desmenuce fácilmente con un tenedor.
Finaliza y sirve: Retira el salmón del horno y sírvelo de inmediato acompañado de la salsa de palta con piña bien fría. Si lo deseas, añade un poco más del glaseado por encima justo antes de llevarlo a la mesa.
Maremoto