
80 min
Intermedio
10 personas
Prepara el bizcocho: En un bowl grande bate los huevos con el azúcar y la vainilla hasta que queden muy aireados, casi como un merengue. Aparte tamiza la harina sin gluten, el cacao, el polvo de hornear y el bicarbonato, incorpora los secos de a poco con movimientos envolventes para no perder volumen. Luego vierte la mezcla en un molde enmantequillado y hornea en horno precalentado a 180 °C durante 35 minutos o hasta que al insertar un palito salga limpio, retira y deja enfriar por completo antes de desmoldar.
Cocina la reducción de cerezas: En una olla pequeña pon las cerezas sin carozo con 2 cucharadas de azúcar flor, cocina a fuego bajo durante 10 minutos, revuelve de vez en cuando hasta que suelten jugo y espesen ligeramente, retira del fuego y deja enfriar.
Monta la crema del relleno: En un bowl mediano bate el queso crema hasta alisarlo, agrega la crema bien fría, el azúcar flor restante y la vainilla, continúa batiendo hasta lograr una consistencia firme y esponjosa. Después incorpora suavemente la reducción de cerezas ya fría para marmolear sin bajar la textura.
Arma la torta con capas generosas: Corta el bizcocho en tres discos iguales y coloca el primero sobre la base, cúbrelo con una porción de crema y algunas cerezas. Repite con la segunda capa y termina con la tercera para cerrar la torta, alisa con la crema restante, decora con cerezas enteras y, si quieres, añade virutas de chocolate amargo para un contraste perfecto.
Picana con espárragos a la Air Fryer