
35 min
Fácil
4 personas
Fríe el ajo y el jamón: Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. En una olla honda, calienta el aceite de oliva a fuego medio, agrega los ajos y fríelos suavemente hasta que estén dorados, con cuidado de que no se quemen porque amargarían la sopa. A continuación, incorpora las tiras de jamón serrano y sofríe un par de minutos más para que suelten todo su sabor.
Agrega el pan y el pimentón: Corta el pan del día anterior en rebanadas finas. Retira la olla del fuego por un momento, añade el pan junto con el pimentón dulce y mezcla rápidamente para que el pimentón no se queme, ya que el calor residual es suficiente para tostarlo. Luego vuelve al fuego, vierte el caldo de pollo caliente y lleva a hervor. Baja la llama y cocina a fuego suave durante 10 a 12 minutos, hasta que el pan se hidrate por completo y la sopa espese.
Agrega los huevos y sirve: Con la sopa a fuego muy bajo, abre los huevos directamente sobre la olla con cuidado. Tapa y cocina durante 3 a 4 minutos, hasta que las claras estén firmes y las yemas se mantengan cremosas. Por último, ajusta la sal y la pimienta, y sirve de inmediato en platos hondos con un huevo por porción.
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