
20 min
Fácil
6 personas
Prepara la sandía: Corta la sandía en trozos grandes y retira cuidadosamente las pepas. Luego distribuye los trozos en una bandeja amplia y llévalos al congelador hasta que estén completamente firmes, lo que permitirá lograr una textura más cremosa al procesar.
Prepara el jugo de limón: Exprime los limones hasta obtener su jugo, procurando eliminar las semillas. Ya listo, resérvalo en un frasco de vidrio para incorporarlo más adelante y así mantener el sabor fresco y equilibrado.
Procesa el sorbete: Retira la sandía congelada del freezer y colócala en un procesador o juguera potente. Agrega el jugo de limón, el azúcar y la pizca de sal y procesa por tandas hasta obtener una mezcla homogénea. Raspando los bordes cuando sea necesario para integrar bien.
Ajusta la textura: Continúa procesando hasta que el sorbete esté suave y cremoso. Si notas que la mezcla está muy firme, deja reposar unos minutos antes de volver a procesar. Así se logra una textura más pareja sin añadir líquido extra.
Sirve o congela: Sirve de inmediato para una textura tipo granizado suave o lleva el sorbete a un recipiente y congela por 1 hora adicional si prefieres una consistencia más firme antes de servir.
Dip de cebolla caramelizada