
10 min
Fácil
1 persona
Calienta la leche: Vierte 250 ml de leche líquida sin lactosa en una olla pequeña y caliéntala a fuego medio hasta que esté bien caliente, pero sin hervir.
Sirve en la taza y agrega el chocolate: Una vez caliente, sirve la leche en una taza grande y coloca en el centro un trozo compacto de 30 g de chocolate negro sin lactosa.
Deja derretir y mezcla: Espera unos segundos para que el chocolate comience a derretirse con el calor de la leche, luego revuelve suavemente con una cuchara hasta que se mezcle por completo.
Endulza si lo necesitas: Prueba la mezcla y, si lo deseas, añade unas gotas de stevia líquida o una pizca de stevia en polvo para ajustar el dulzor.
Pan naan