
5 min
Fácil
3 personas
Prepara el vino: Asegúrate de que el vino pipeño esté bien frío antes de usarlo. Si es necesario, refrigéralo con al menos 2 horas de anticipación.
Llena los vasos: Distribuye 1 bola de helado de piña (60 g) en cada vaso grande, dejando espacio para el líquido.
Agrega el vino: Vierte con cuidado 240 ml de pipeño en cada vaso, tratando de no desbordar la espuma que genera el helado.
Finaliza con granadina: Añade 1 cucharada generosa (20 ml) de granadina en cada vaso. No es necesario revolver: al mezclarse sola con el helado y el vino se genera el efecto clásico del terremoto.
Sirve de inmediato: Disfrútalo frío, espumante y con cuchara o bombilla si lo prefieres.
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