
40 min
Intermedio
8 personas
Separa y prepara los huevos: Separa las claras de las yemas y coloca las cuatro yemas con 130 g de azúcar en un bowl grande. Luego, bate con una batidora eléctrica hasta obtener una mezcla espesa, clara y muy espumosa.
Integra el mascarpone: Agrega, poco a poco, el queso mascarpone mientras bates a velocidad baja hasta lograr una crema homogénea y suave.
Monta las claras: Bate las dos claras restantes hasta alcanzar punto de nieve e incorpóralas con movimientos envolventes a la crema de mascarpone, cuidando de mantener el aire y la textura ligera.
Arma las capas: Distribuye una capa de pan de pascua desmigajado (200 g) en una fuente rectangular y humedécela con cola de mono, procurando que quede bien empapada pero sin exceso de líquido. Luego, cubre con crema de mascarpone y agrega 100 g de chocolate negro rallado o en virutas. Repite el proceso para formar una segunda capa con pan de pascua, cola de mono, crema y el resto del chocolate.
Finaliza y enfría: Termina con una capa generosa de crema de mascarpone y espolvorea cacao amargo por toda la superficie usando un colador fino, cubre con film plástico y refrigera al menos cuatro horas, o idealmente toda la noche, para que los sabores se integren.
Sirve: Corta porciones frías del postre y decora con virutas de chocolate o un toque de canela, aportando así un aroma navideño muy especial.
Salsa verde