
30 min
Intermedio
6 personas
Reduce el vino: Vierte el vino tinto con el azúcar en una olla y cocina a fuego medio durante 10 a 15 minutos, revolviendo de vez en cuando. La idea es que forme un almíbar liviano y tome punto de hilo, sin dejar que se caramelice de más.
Bate las claras: Mientras el almíbar se reduce, pon las claras con una pizca de sal en un bowl limpio y bátelas con batidora eléctrica. Continúa hasta que se formen picos firmes y las claras queden bien montadas y brillantes.
Incorpora el almíbar: Con la batidora en marcha, vierte el almíbar caliente en un hilo fino sobre las claras montadas. Hazlo de a poco y sin dejar de batir, para que el merengue se cocine con el calor y tome cuerpo poco a poco.
Bate hasta enfriar: Sigue batiendo la mezcla durante 8 a 10 minutos, hasta que el turrón esté firme, brillante y completamente frío al tacto. Este paso es clave para lograr la textura esponjosa y estable que caracteriza a este postre.
Sirve y decora: Reparte el turrón de vino en copas o pocillos individuales con ayuda de una cuchara. Luego espolvorea nueces picadas por encima para sumar un toque crocante que contraste con la suavidad del merengue.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha