
45 min
Intermedio
10 personas
Prepara el molde: Precalienta el horno a 200 °C. Cubre una lata de horno de 30 x 40 cm con papel mantequilla y engrásala ligeramente para que el bizcocho se despegue sin problemas después de hornearlo.
Bate los huevos: En un bowl grande, bate los huevos con el azúcar a velocidad alta durante 8 a 10 minutos, hasta que la mezcla triplique su volumen, se vea más clara y forme una cinta al levantar el batidor. Luego, agrega la vainilla y bate unos segundos más para integrarla.
Incorpora la harina: Tamiza la harina junto con los polvos de hornear sobre la mezcla de huevos. Después, intégrala con una espátula y movimientos envolventes, desde abajo hacia arriba, para mantener el aire de la mezcla y conseguir un bizcocho esponjoso.
Hornea el bizcocho: Vierte la masa en la lata y extiéndela con una espátula hasta cubrir toda la superficie de manera uniforme. Hornea durante 8 a 10 minutos, hasta que esté ligeramente dorado y recupere su forma al presionarlo suavemente.
Enrolla mientras está caliente: Espolvorea la mitad del azúcar flor sobre un paño limpio y desmolda el bizcocho encima apenas salga del horno. Retira el papel mantequilla con cuidado y enróllalo junto con el paño desde el lado más corto. Déjalo enfriar así durante 15 minutos para que mantenga la forma sin quebrarse al rellenarlo.
Rellena y termina: Desenrolla el bizcocho con cuidado y distribuye el manjar de manera uniforme, dejando 1 cm libre en los bordes. Luego, reparte las nueces picadas y vuelve a enrollarlo, esta vez sin el paño. Para terminar, espolvorea el resto del azúcar flor por encima y corta en rodajas para servir.
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