
10 min
Fácil
2 personas
Prepara el café: Prepara un café bien cargado usando 30 g de café molido y 250 ml de agua caliente en la cafetera que tengas a mano, ya sea de émbolo, espresso o filtrado. La idea es que quede un café intenso, perfecto para la base del café helado.
Endulza y enfría: Mientras el café aún está caliente, agrega 16 g de azúcar y mezcla hasta disolver por completo. Deja que baje la temperatura a ambiente y, si quieres acelerar el proceso, lleva el café al refrigerador por unos minutos.
Licúa con leche y hielo: En una licuadora, mezcla el café ya frío con 200 ml de leche fría y 200 g de hielo en cubos. Licúa durante 30 segundos, hasta obtener una bebida espumosa y bien helada.
Sirve con un toque especial: Vierte en vasos altos y, si lo deseas, decora con crema batida y espolvorea con cacao en polvo o canela para realzar el sabor.
Cheesecake en Air Fryer