
45 min
Intermedio
3 personas
Prepara los camarones: Pela y desvena los camarones. Guarda las cáscaras, ya que van a aportar mucho sabor al caldo. Reserva los camarones en el refrigerador.
Dora las cáscaras: En una olla grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego alto y agrega las cáscaras de los camarones. Cocina hasta que tomen un color anaranjado y suelten su aroma.
Añade las verduras: Incorpora el cebollín, algunos champiñones, la cebolla y el apio en trozos grandes. No es necesario que tengan cortes perfectos. Cocina hasta que todo esté bien dorado.
Incorpora el vino: Agrega el vino blanco y deja que se reduzca a la mitad. Esto ayuda a concentrar los sabores.
Prepara el caldo: Agrega agua hasta llenar la olla y cocina a fuego bajo durante 30 minutos después de que hierva. Suma el ajo, el laurel y una ramita de tomillo para darle más profundidad de sabor.
Cuela y ajusta: Una vez listo el caldo, pásalo por un colador fino y ajusta la sal y pimienta según tu gusto. Mantén caliente hasta el momento de usarlo.
Dora los camarones: En una sartén grande y bien caliente, agrega un poco de aceite de oliva y cocina los camarones con las 2 cucharadas de ajo picado y el ají cacho de cabra. Luego, cocina un par de minutos hasta que los camarones cambien de color y se sellen bien.
Añade el caldo y la crema: Vierte un poco del caldo caliente en la sartén y agrega la crema. Después, cocina a fuego medio hasta que la salsa espese y los camarones estén bien cocidos.
Sirve y disfruta: Antes de llevar a la mesa, agrega cilantro fresco picado. Puedes acompañar con tostadas crujientes para disfrutar mejor la salsa.